¿Te has preguntado alguna vez por qué una iniciativa bien intencionada se trunca antes de empezar?
En mi experiencia, un detalle administrativo pequeño solía decidir el destino de una iniciativa. Vi cómo un formulario mal diligenciado o una firma fuera de tiempo frenaba cambios importantes.
Presento este texto como un listado basado en vivencias dentro del país, con fallos recurrentes entre servidores públicos que vuelven grandes los cuellos de botella.
Mi objetivo fue sistematizar aprendizajes reales. No busco polémica, sino ofrecer un mapa práctico que ayude a evitar que una propuesta muera por forma, trámite o falta de coordinación.
Anticipo los temas: señales tempranas, fallos en equipos, sesgos técnicos, juridicismo, gobernanza y comunicación interna para blindar iniciativas frente a sabotajes.
Principales conclusiones
- Identificar fallos administrativos tempranos salva tiempo y recursos.
- La coordinación interna reduce riesgos en el proceso.
- Los sesgos técnicos se corrigen con revisión externa simple.
- Un mapa de riesgos evita pérdidas por forma o trámite.
- Comunicar con claridad protege la iniciativa frente a sabotajes.
Por qué escribo este listado desde mi experiencia en Colombia
He visto cómo un error mínimo en un trámite puede consumir meses de trabajo y dejar sin efecto iniciativas valiosas. Ese costo se siente en tiempo y en desgaste político, sobre todo cuando los cambios dependen de cadenas documentales frágiles.
El costo real de equivocarse en el “detalle” administrativo
Fallar en la forma de un documento o en la cadena de aprobación no es solo burocracia: es pérdida de ritmo. Un acta mal cerrada retrasa decisiones y obliga a rehacer gestiones que ya estaban acordadas.
Qué significa que una propuesta “se elimine” en la práctica
En un momento crítico, una iniciativa puede desaparecer sin anuncio formal. Basta que quede sin firma, sin rubro o sin responsable para que pierda soporte y visibilidad.
La manera en que se controla el trámite define quién marca la agenda. Quien administra el proceso decide velocidad, alcance y narrativa interna.
Una reunión sin minuta ni acuerdos verificables deja la propuesta expuesta. La falta de trazabilidad en la
Crear un frente operativo interno no es retórica: es disciplina de documentación y coordinación. Muchas iniciativas fallan por mala gestión, no por falta de ideas.
Cómo reconozco que una propuesta ya está en riesgo de caerse
Puedo identificar, en minutos, señales que adelantan la pérdida de impulso de una iniciativa pública.
Observo actas ambiguas y tareas sin dueño. Esas fallas aparecen en reuniones como frases vagas y acuerdos no firmados.
Cadenas de aprobación que se alargan sin justificación técnica indican falta de control. Cuando el proceso pesa más que el objetivo, se produce más papel que resultados.
Señales operativas y cómo las leo
- Falta de documento soporte para decisiones clave.
- Cambios de criterio sin acta o registros formales.
- Decisiones tomadas “de palabra” que no resisten auditoría.
En el día a día veo un sistema que a veces premia la demora porque reduce exposición. Eso castiga la ejecución y mina la confianza.
Mi análisis de diagnóstico es simple: sin cronograma, sin matriz de riesgos y sin control de cambios, la iniciativa ya está en zona roja.
Errores comunes que eliminan propuestas en Colombia
Al revisar expedientes, vi cómo viejas prácticas institucionales consumían la energía de una iniciativa.
Confiar ciegamente en antiguos funcionarios
Recontratar por la llamada curva de aprendizaje me salió caro.
Conocían el trámite, pero frenaban la ejecución real y protegían rutinas improductivas.
Ocultamiento de información para garantizar poder interno
Se administra la escasez informativa para volverse indispensable.
Así controlan la cuenta de lo que avanza y lo que no.
Tolerar la burocracia del “no se puede”
La frase se viste de justicia procedimental y termina por negar derechos.
Es comodidad institucional que paraliza decisiones urgentes.
Normalizar dobles y triples contratos
Multiplicar contratos deteriora calidad y rompe continuidad.
| Causa | Efecto | Respuesta práctica |
|---|---|---|
| Recontratación por rutinas | Retraso en ejecución | Evaluación por resultados y rotación técnica |
| Retención de información | Decisiones opacas | Protocolos de transparencia y acceso |
| Cultura del “no se puede” | Parálisis administrativa | Capacitación en alternativas legales y enfoque práctico |
| Contratos múltiples | Baja calidad y falta de responsables | Contratación clara con entregables y sanciones |
En mi experiencia, esta manera de operar crea falta de responsables claros. Sin disciplina administrativa, la política pública queda como intención y no como resultado verificable.
Confiar en “técnicos” sin compromiso y subestimar a los equipos del cambio

He encontrado técnicos que, bajo apariencia neutral, orientan decisiones hacia intereses contrarios a la reforma y a los cambios institucionales.
Para mí lo técnico no siempre es neutral: a veces encubre posturas políticas que bloquean avances.
Cuando lo “técnico” camufla posturas neoliberales
He visto conceptos que piden más estudios infinitos o reinterpretan normas para frenar iniciativas.
Eso distorsiona temas clave y debilita argumentos públicos.
Cómo se sabotea desde lo pequeño hasta lo trascendental
- Demoras en compras menores que paralizan la logística.
- Requisitos de información imposibles en tiempos reales.
- Conceptos técnicos que postergan decisiones estratégicas.
Este patrón afecta sectores enteros porque crea una cultura de no ejecutar.
La asignación de recursos se vuelve un arma: si no hay compromiso, siempre surgirán “razones técnicas” para patear el balón.
Mi cierre práctico: técnica sí, pero con propósito. Implemento criterios de selección y seguimiento claros, indicadores de entrega y trazabilidad de cambios para proteger la gestión.
Dejar que lo jurídico domine el sentido común de la gestión
A menudo veo cómo el discurso jurídico reemplaza la urgencia social en la toma de decisiones. Esa manera de operar convierte el proyecto político en un laberinto de consultas y firmas.
La pregunta equivocada suele ser «qué se puede» en vez de «qué se necesita». Yo parto por definir la necesidad y luego busco rutas legales que preserven justicia y garantías.
Abogacía creativa dentro del marco legal
No propongo atajos. Mi enfoque es usar la ley con creatividad técnica: conceptos jurídicos con alternativas, rutas administrativas y soportes documentales.
Así se reduce litigio y se acelera el proceso sin perder control.
El exceso de proyecto de ley frente a la ejecución
Vi muchas promesas de reforma postergando la ejecución con normativa vigente. Eso posterga beneficios reales.
- Buscar instrumentos existentes antes de presentar un proyecto nuevo.
- Documentar bloqueos y escalarlos si no hay ruta viable a través de normas actuales.
Mi regla práctica: si no hay solución legal clara, explicito el bloqueo y lo elevo; esconderlo solo prolonga la parálisis.
Creer que ya “hicimos la revolución” y descuidar la gobernanza

Tras años en gestión vi cómo la euforia política puede erosionar los sistemas internos si no se cuidan las reglas.
Un mandato fuerte no reemplaza la disciplina administrativa. Gobernar exige alianzas, procesos claros y ejecución diaria.
Diplomacia, alianzas y gestión sin caer en corrupción
La diplomacia no es renuncia ideológica; es herramienta práctica para sostener una reforma hasta su implementación.
Con un presidente activo y liderazgo público es imprescindible establecer reglas de transparencia.
- Construyo alianzas con trazabilidad y criterios públicos.
- Distingo pactos legítimos de acuerdos riesgosos con controles previos.
- Evito atajos que puedan dañar derechos humanos y la confianza ciudadana.
Evitar el enfoque “todo o nada” que rompe puentes con sectores
El todo o nada fractura apoyo. Ignorar voces del frente y otros sectores reduce capacidad operativa.
En mi experiencia, sumar capacidades diversas protege la gestión y evita grietas por donde se filtran demoras.
| Riesgo | Consecuencia | Mi respuesta práctica |
|---|---|---|
| Euforia política sin reglas | Procesos débiles y pérdida de control | Protocolos internos, audiencias públicas y trazabilidad |
| Alianzas opacas | Riesgo de corrupción y rechazo social | Contratos públicos con criterios y auditoría temprana |
| Postura maximalista | Ruido político y aislamiento | Negociación por resultados y acuerdos sectoriales |
| Falta de soporte técnico | Reformas sin capacidad de ejecución | Fortalecer equipos y roles claros |
En el país la discusión sobre gustavo petro y el rol del gobierno exige menos retórica y más gestión. Yo prefiero sumar capacidades y cuidar la gobernabilidad antes que celebrar victorias prematuras.
Confundir liderazgo social o academia con capacidad de administración pública
Dirigir una idea pública exige más que pasión: exige manejar números, plazos y contratos con disciplina.
Debatir ordena ideas; ejecutar organiza el día a día. El debate clarifica visión, pero la ejecución pide cronogramas, responsables y procesos de compra claros.
La diferencia entre debatir y ejecutar presupuesto
He visto equipos brillantes perder impulso por no entender el presupuesto. El lenguaje del presupuesto general y sus controles no es retórica: es operativa.
Por qué una escuela interna de administración pública cambia resultados
Propongo una escuela interna para formar en contratación, planeación y supervisión. Esto reduce saldos sin ejecutar y mejora la ejecución presupuesto.
| Control | Frecuencia | Qué validar |
|---|---|---|
| Avance financiero | Semanal | Soportes, facturas y registro de compromisos |
| Rubro crítico | Diario | Disponibilidad y orden de compra |
| Riesgos | Quincenal | Desvíos y plan de mitigación |
En magnitudes reales, millones pueden quedar en el aire si no se sabe qué se firma, qué se registra y cómo se reporta. Formar en lectura del presupuesto general nación protege los recursos y entrega resultados medibles.
Sectarismo y egocentrismos: cuando creo que la entidad “es de mi combo”
Noté que sentir la entidad como propia convierte la gestión en disputa por cuotas. El resultado fue menos talento disponible y un proceso que se volvió competencia interna.
El sectarismo es un fallo operativo: se prioriza quién propone sobre qué funciona. Así se pierden soluciones por orgullo y se dañan las decisiones.
Para revertirlo implementé prácticas simples: mesas con entregables, acuerdos escritos y canales claros para que la información circule entre frentes y equipos.
Cada parte de la entidad necesita roles complementarios: técnica con propósito, jurídica resolutiva, financiera rigurosa y comunicaciones útiles.
- Criterios de nombramiento basados en resultados.
- Evaluación periódica y transparencia en la asignación de responsabilidades.
- Mecanismos de rotación que preserven continuidad.
La inteligencia colectiva no es retórica: es la manera de sostener cambios sin depender de una sola persona y de asegurar que el interés público gane sobre el orgullo personal.
Presupuesto General de la Nación y propuestas que se caen por errores de documento
Un documento mal estructurado tuvo el poder de poner en pausa inversiones ya programadas.
Qué pasó: con el decreto 2295 de 2023 (liquidación 29 dic) se detectó que no se discriminaron 108 rubros. El impacto sumó cerca de 13 billones y quedó visible en la liquidación para 2024.
Impacto y sectores afectados
La eliminación técnica dejó en vilo proyectos clave: 65 de Invías, 24 de la ANI y 11 del Ministerio de Educación.
También se afectaron asignaciones del ministerio hacienda para transporte masivo y sistemas férreos.
El error técnico clave
El fallo central fue no separar el anexo del gasto y no discriminar recursos de inversión por sectores. Ese vacío formal convirtió millones y billones en recursos sin destino claro.
| Problema | Consecuencia | Ruta propuesta |
|---|---|---|
| No desagregación | 108 rubros eliminados (~13 billones) | Decreto de yerros o adición en Congreso |
| Anexo ausente | Proyectos paralizados | Decreto de desagregación (solicitud CCI) |
| Falta de detalle | Riesgo en ejecución | Respaldo técnico (Mejía) y salvamentos legales |
Lección: si el soporte documental falla, la ejecución queda rehén del trámite. Para evitarlo reviso siempre anexos y discriminaciones antes de firmar o presentar.
Imprevistos en contratación estatal
Lo que aprendí del revuelo 2024: control, transparencia y priorización

Lo vivido en 2024 me mostró que la gestión sin visibilidad genera riesgos antes de ejecutar. El control temprano no estorba: lo protege.
La Contraloría y la lupa sobre la ejecución del presupuesto
La Contraloría pidió mayor rigor y transparencia al ejecutar partidas. Exigió claridad en rubros y en partidas globales para que la destinación sea verificable.
Priorización de obras y vigencias futuras según avance
Cuando hay incertidumbre, priorizo según el avance real de cada proyecto. Así se decide dónde mantener o renegociar vigencias futuras sin sacrificar la credibilidad fiscal.
El metro de Bogotá como caso de recursos en vilo y discusión pública
El metro fue un caso emblemático en 2024. Se discutió revisar si entregar cerca de 776.139 millones por retrasos y bajo ejecución.
Ese debate afectó la narrativa pública y la confianza. Por eso el rol del presidente y del ministro hacienda debe ser técnico y público: decisiones con respaldo y criterios visibles.
| Actor | Solicitud | Impacto |
|---|---|---|
| Contraloría | Rigor y transparencia en rubros | Mejora trazabilidad y evita reclasificaciones |
| MinHacienda (Ricardo Bonilla) | Priorizar y renegociar vigencias según avance | Optimiza uso de recursos y reduce riesgo fiscal |
| Metro de Bogotá | Revisión entrega de ~776.139 millones | Discusión pública y posible embargo reputacional |
Aprendí que el control no es enemigo de la gestión; es su aliado. Si una entidad muestra trazabilidad, evita quedar paralizada por señalamientos y protege los recursos destinados a los proyectos.
Para casos de contrataciones y seguimiento práctico uso criterios claros y anclados en la normatividad, como explico sobre contratación estatal Bogotá.
Cuando el error se repite: lecciones del decreto de liquidación del PGN 2025
La reiteración de la omisión en el decreto de liquidación revela un problema de método, no un descuido aislado. Al revisar el documento del año pasado veo partidas globales sin desagregación que dificultan la planeación y la ejecución.
Partidas globales sin desagregación en infraestructura y educación
El núcleo es simple: se agrupan rubros de inversión y se pierde la trazabilidad. Esto complica asignar recursos por obra o entidad y aumenta el riesgo político.
ANI e Invías: montos billonarios sin detalle por proyectos
Datos clave: la ANI tiene $7,2 billones para inversión, de los cuales $6,4 billones van a la red vial primaria sin detalle por proyectos.
Invías reporta $2,2 billones, con $1,6 billones igualmente sin discriminar.
Educación superior: bolsa común vs. asignación específica a instituciones
En educación hay $5,7 billones en inversión. De ese total, $4,6 billones aparecen como bolsa común para calidad y fomento, sin asignación por institución.
Sostenibilidad fiscal, déficit y posible revisión de la Corte Constitucional
Ingresos declarados $511 billones frente a gastos por $523 billones, lo que genera debate sobre sostenibilidad fiscal.
El análisis muestra cerca de $15 billones comprometidos sin desagregación. Si no se corrige rápido, podría requerirse un decreto de yerros y abrirse incluso la revisión de la Corte, con riesgo de embargo operativo.
| Actor | Monto | Problema |
|---|---|---|
| ANI | $7,2 billones | $6,4 billones sin detalle por proyectos |
| Invías | $2,2 billones | $1,6 billones sin discriminar |
| Educación superior | $5,7 billones | $4,6 billones como bolsa común |
| Presupuesto general nación | Ingresos $511 / Gastos $523 billones | Déficit e incertidumbre fiscal |
Decreto de yerros, desagregación y adición presupuestal: cómo se corrige sin improvisar

Una corrección técnica bien documentada restituye trazabilidad y protege la inversión. Para 2025 muchos expertos recomendaron el uso del decreto de yerros como vía rápida para desagregar partidas globales y recuperar ejecución.
Qué es un “decreto de yerros” y por qué lo piden los expertos
Defino el decreto de yerros como el instrumento que reconoce una equivocación material y la corrige sin cambiar la política. Los expertos lo proponen porque evita abrir un vacío operativo.
Qué implica volver al Congreso con una adición presupuestal
Presentar una adición implica más tiempo y negociación política. Requiere sustentar coherencia con la reforma vigente y justificar por qué no bastó el decreto.
Cómo documento la corrección para blindar el proyecto y el proceso
Documento con versiones controladas, una matriz de cambios, justificación técnica y soporte jurídico. Registro todo a través de canales formales para dejar evidencia pública.
- Control preventivo: validar anexos y rubros antes de publicar.
- Dejar actas y soportes firmados que expliquen la corrección.
- Si no queda en documento público y verificable, el proyecto queda expuesto a impugnaciones.
Ejecutar recursos sin perder garantías: mi checklist de rigor en el día a día
La ejecución exige rutina y control. Presento mi checklist operativo para administrar recursos y preservar garantías sin atajos ni excusas.
Mi regla: priorizar orden sobre prisa. Cada paso tiene un responsable y una evidencia mínima.
Planeación: objetivos, rubros, responsables y cronograma de ejecución
Defino objetivos medibles y vinculo cada rubro a un producto específico.
- Asigno responsable con fecha de entrega.
- Establezco hitos y un cronograma semanal.
- Vinculo presupuesto a entregables comprobables.
Trazabilidad: documento soporte, control de cambios e información pública
Exijo un documento por cada decisión clave y un registro de control con fecha y autor.
- Control de cambios con versión y motivo.
- Publicación de información relevante cuando procede.
- Archivos de soporte accesibles para auditoría interna.
Decisiones: actas claras y criterios verificables para priorizar
Cierro actas firmadas con acuerdos, criterios de priorización y plazo para revisión.
| Revisar | Escalar | Congelar |
|---|---|---|
| Soportes financieros y cumplimiento | Falta de responsable o riesgo jurídico | Ausencia de documento básico |
| Avance técnico frente a cronograma | Desvíos significativos en rubros | Recursos sin destino claro |
| Actas y compromisos firmados | Conflictos entre equipos | Decisiones sin evidencia mínima |
Resumen: reviso semanalmente, escalo temprano y congelo lo que no tenga soporte. El orden en el día a día protege el proceso y garantiza resultados.
Errores de comunicación interna que frenan reformas y proyectos
Una reunión sin acta y sin entregables es, en la práctica, una decisión pospuesta. La comunicación mal diseñada no frena por silencio; frena porque no produce acción.
Reuniones eternas sin entregables y sin responsables
Reconozco reuniones eternas por agendas vagas, ausencia de decisiones y falta de dueño para el siguiente paso.
Mi estándar mínimo: cada sesión debe cerrar con entregables, responsables, fecha y evaluación de riesgos. Todo debe quedar documentado y circulado.
Informes que no sirven para gestión: métricas sin análisis
Critico informes que traen métricas pero no ofrecen análisis útil. Tableros que describen y no habilitan acción son decoración burocrática.
Si un informe no responde “¿qué hacemos mañana?” pierde valor para la reforma o el proyecto.
- Semáforo de riesgos: foco inmediato en bloqueos.
- Decisiones pendientes por instancia: quién resuelve y cuándo.
- Cambios de alcance resumidos y aprobados.
- Bloqueos por falta de información: acción para levantar el dato.
Conclusión: simplifico formatos y exijo resultados. Así las reuniones y los informes dejan de consumir tiempo y empiezan a mover proyectos.
Cómo protejo una propuesta frente a sabotajes, demoras y cambios de criterio
Frente a maniobras para frenar una iniciativa, priorizo evidencia y no confrontación. Mi enfoque es gestión de riesgos: documentar, asignar responsabilidades y diseñar alternativas claras.
Mapeo de actores: presidente, ministro y equipos técnicos
Identifico quién decide por influencia y quién por trámite. Ubico al presidente, al ministro y a los equipos técnicos para entender incentivos y posibles frenos.
Así adapto comunicación y trazabilidad según lo que le importa a cada actor.
Anticipar objeciones jurídicas y preparar alternativas viables
Preparo rutas administrativas paralelas y argumentos jurídicos breves. Documento por qué cada opción protege mejor los recursos y la legalidad.
Si surge una objeción, presento de inmediato una alternativa técnica y el soporte legal.
Control ciudadano y enfoque de derechos humanos en la ejecución
Uso el control ciudadano como aliado: publicar hitos y abrir datos clave para evitar rumores y capturas.
Integro derechos humanos en priorización, debida diligencia y mecanismos de queja y respuesta. Si una propuesta depende solo de la voluntad del presidente, será frágil.
Mi regla práctica: métodos, soporte y controles sostienen la iniciativa frente a cambios y tensiones políticas.
Conclusión
La diferencia entre promesa y entrega suele estar en un documento bien cerrado y un responsable claro.
En este país he visto cómo una falta de trazabilidad dejó 108 rubros sin destino y cerca de 13 billones en incertidumbre. También observé un desequilibrio fiscal: ingresos $511 billones contra gastos $523 billones, riesgo que puede llegar hasta revisión judicial.
Mi lección práctica: cada proyecto precisa responsables, soporte firmado y control de cambios. Sin eso, millones quedan en promesa y los sectores más vulnerables pierden recursos.
La justicia administrativa no debe frenar la reforma; debe habilitarla con garantías y transparencia. Yo seguiré defendiendo método, coordinación y control ciudadano para convertir intención en resultados, y para sumar al debate presupuestal sobre el proceso.

